¿Por qué es vital tener rutinas de estudio? - Residencia Montepríncipe
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (2 votos, promedio: 5,00 de 5)
Cargando...
¿Por qué es importante tener rutinas de estudio?

Mejorar las calificaciones, aprender más, tener mejor concentración y alcanzar el éxito académico son el resultado de tener rutinas de estudio, las cuales deben practicarse durante el bachillerato. Los estudiantes universitarios tienen conciencia de la importancia de las rutinas de estudio, y en Residencia Montepríncipe los jóvenes pueden cumplirlas teniendo a disposición un ambiente tranquilo, iluminación, conectividad y todo a su alcance para avanzar en sus estudios.

Es posible que muchos estudiantes hayan superado el bachillerato sin tener hábitos o rutinas de estudio, sin embargo, en la etapa universitaria, a pesar de que puede resultar más difícil, se pueden implementar unas rutinas para garantizar el éxito y salir airoso en las distintas pruebas.

¿Cuál es la importancia de las rutinas de estudio?

La razón de mayor peso por la cual se debe tener una rutina de estudio es lograr la meta de obtener un título universitario; es decir, salir bien formado al mercado de trabajo y tener un excelente desempeño profesional.

  • Las rutinas de estudio te ayudarán a hacer de la universidad, de las clases y de las horas dedicadas a estudiar un momento del que se haga difícil declinar o evadir.
  • Cumplir hábitos de estudio de manera automática y eficiente hará que sientas la necesidad de estar con tus libros y cumplir con tus deberes todos los días.
  • Las rutinas de estudio te harán mejorar el rendimiento académico, te darán más posibilidades de entender y comprender los temas vistos en clases.
  • Además, tendrás siempre fresca en la memoria la información de las materias que se dicten en el aula, al tiempo que te brindará mejor visibilidad a la hora de ampliar la información.
  • La seguridad en ti mismo será otro factor que se verá fortalecido al cumplir cada día con una rutina de estudio.
  • La autoconfianza a la hora de entender temas que puedan resultar complicados también se verá reforzada al tener horas diarias dedicadas al estudio, el repaso y la investigación.
  • Mejorar las capacidades cognitivas, que a su vez contribuya con una mejor comprensión, no solo de los temas, sino de la relación de lo que estudias con la realidad que te rodea, será otro factor de importancia.
  • Aumentar y mejorar el vocabulario es otra de las razones por las cuales es importante dedicarse al estudio diario y cumplir con rutinas de estudio.
  • Si eres estudiante universitario y aún no tienes rutinas ni hábitos de estudio, será más difícil fomentarlos; sin embargo, todo es cuestión de tener la determinación y disposición de hacerlo.
  • Cuando veas los primeros resultados de tener rutinas de estudio, te sentirás más entusiasmado en cumplirlas y será más difícil saltarlas o evadirlas.
  • A la hora de tener horas de diversión o distracción, no te sentirás culpable y disfrutarás en pleno esos momentos, sabiendo que has cumplido con tus horas de estudio diario.

¿Cómo diseñar rutinas de estudio?

Toma en cuenta el tiempo

Las rutinas de estudio deben ser planificadas tomando en cuenta el tiempo que tengas disponible durante cada día de la semana, de manera que los fines de semana sean pocas las horas dedicadas a estudiar o repasar, y, en cambio, organices más salidas de distracción, socialización, partidos, juegos, ejercicios, etc.

También es importante considerar el tiempo de descanso y de ponerse al día con la limpieza del lugar donde vivas, pues de lunes a viernes estarás dedicado a tu formación profesional.

Algunos elementos para comenzar a tener rutinas de estudio

Ubica un lugar agradable

Identifica un lugar cómodo, tranquilo y acondicionado, pues ahí pasarás por lo menos dos horas diarias estudiando.

Aléjate de los distractores

Toma en cuenta que al momento de dedicarte a estudiar fuera de las aulas de clases, debes separarte de tu móvil, tableta o computadora, sobre todo de elementos distractores como redes sociales, páginas de juegos, videos, películas, etc.

Organiza el material a utilizar

La organización es otro factor importante. Organiza las lecturas, repasos e investigaciones en función de lo que estés viendo en clases.

Progresa gradualmente

Avanza poco a poco. Si no tienes hábitos de estudio comienza con media hora diaria; luego una hora, y así hasta que completes una jornada de dos horas al día sin que signifique un sacrificio, sino más bien una satisfacción. Identifica las metas que quieras alcanzar en cada período académico, y organiza las rutinas de estudio en función de estas.

Toma en cuenta lo visto en clases

De poco sirve tener rutinas de estudio que no guarden relación con las materias que estás viendo. Haz una revisión cada día de lo visto en clases y dedica más tiempo a aquellos temas que representen mayor dificultad; será una forma de perderles el “miedo” y de superarlos.

Todo al alcance de la mano

Ten a mano todo lo que necesites en cada momento que te dediques a estudiar, de manera que no pierdas tiempo buscando resaltadores, documentos, libros, etc.

Un calendario te ayudará

Utiliza un calendario en el que distribuyas las horas de estudio por materias, y trata de no saltarlas ni de sustituirlas. Haz una segmentación del tiempo, de manera que no te resulte tedioso pasar dos o más horas seguidas.

Lo mejor es que hagas pausas de 10 minutos por cada 30 minutos dedicados al estudio, lapso en el que puedes ingerir un tentempié, una merienda, estirarte o hacer estiramientos.

Comparte las rutinas

De vez en cuando puedes invitar a uno o varios compañeros para estudiar en grupo, especialmente en materias prácticas, de manera que puedas compartir inquietudes y hasta celebrar logros. El repaso debe estar incluido en las rutinas de estudio, esto reforzará lo visto en clases y te servirá para fijarlo en la memoria junto con lo nuevo que investigues.

Estando en la universidad tienes libertad de elegir si dedicarte a estudiar o hacer de esta una etapa que vivas sin esfuerzo, sin disfrutarla ni festejar las metas alcanzadas.

Prémiate de vez en cuando

Busca recompensarte cada vez que logres un objetivo académico, cuando superes alguna prueba u obtengas buenas calificaciones; esto hará que tengas mejor disposición para seguir con tus rutinas de estudio.

COMPARTELO
Share



Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *