La vida en una residencia universitaria - Residencia Monteprincipe
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Estudiar lejos de casa supone una serie de cambios entre los que está la vida en una residencia universitaria, y antes de decidirte por cuál optar, debes tener claras algunas ideas de cómo preferirías pasar esta etapa de tu vida, si de manera individual, es decir, en una habitación para una sola persona, o en compañía de alguien, que, por lo general también te servirá de apoyo.

Si buscas estar tranquilo pero no en soledad, lo mejor es ubicar uno de estos sitios donde tienes resuelto, por lo menos, el tema de una buena cama para descansar, un lugar donde estar al salir de clases y un lugar para compartir experiencias.

Vivir en una residencia universitaria

Cuando decidas vivir en una residencia universitaria, aunque esté dentro del propio campus universitario, trata de tener en cuenta ciertos aspectos como:

1.- Antes de buscar ese lugar ten presente las necesidades que tienes en aspectos como economía: que la renta no resulte una cifra que descalabre tu presupuesto; comodidad: que el lugar sea limpio, agradable y tranquilo para cuando estés cansado puedas relajarte; distancia: que no esté lejos de la universidad donde estudias, de manera que no debas invertir una cifra importante en traslados y viajes. Este aspecto es relevante por cuanto la vida del estudiante universitario está llena de compromisos académicos y sociales que pueden ser de día o durante la noche.

2.- Busca referencias entre tus compañeros de clase acerca de cuáles serían las mejores opciones en cuanto a la relación precio-beneficios, aunque lo ideal sería que tuvieras resuelto el tema de la residencia antes de empezar las clases en la universidad.

Sobre este punto la recomendación es que en el período vacacional te dediques a ubicar ese lugar ideal donde pasarás parte de tu tiempo durante esa etapa de formación, el cual es crucial para el resto de tu vida, por eso, pondera su importancia y dedícale seriamente el tiempo y el esfuerzo necesarios para hacer la selección.

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3.- Otro elemento que debes considerar es si la residencia ofrece servicio de alimentación. Si prefieres que incluya las comidas, deja claro cuáles son tus requerimientos en cuanto a la nutrición necesaria para rendir en tus clases y en tus actividades físicas, si es que eres de los que realizan ejercicios constantemente.

4.- Procura que la residencia tenga un espacio adecuado para estudiar, esto es, buena ventilación, iluminación óptima, espacio tranquilo, lejos de ruidos y distracciones y comodidad para pasar varias horas seguidas leyendo, haciendo trabajos o preparándote para los exámenes, exposiciones y defensas.

5.- Opta por una residencia cuyo pago de alquiler incluya los servicios como electricidad, agua, calefacción, tv por cable y conexión a Internet, de esta manera evitarás perder parte de tu tiempo en pagarlos para mantenerte al día.

6.- Evalúa el tema de la seguridad personal. Constata que el vecindario donde se ubica la residencia sea seguro, que tenga vigilancia, que esté alejado de lugares de mucho tráfico, sobre todo, nocturno, para evitar trasnochos por razones como música a alto volumen, conversaciones en voz alta o discusiones y rencillas entre transeúntes.

7.- Piensa que una buena residencia estudiantil es parte esencial de la tranquilidad que necesitas para tu rendimiento académico. No optes por aquellas que te ofrezcan buenos precios pero que limitan tu libertad en cuanto a horarios o áreas de la vivienda; escoge la que te haga sentir como en casa.

Los compañeros de residencia

Recuerda que en las residencias estudiantiles en Madrid vas a conocer personas con las que compartirás experiencias e inquietudes. Allí estarán estudiantes provenientes de todas partes del mundo, tendrás la oportunidad de hacer amigos para toda la vida y de establecer contactos que pueden serte útiles para tu cotidianidad estudiantil o en tu etapa laboral.

Los compañeros de residencia en ocasiones se convierten en nuestros confidentes, y, muchas veces, se establecen relaciones de solidaridad en las que la ayuda mutua se vuelve tan cotidiana que en las temporadas de vacaciones llegamos a extrañarlos, o inclusive, podemos hasta planificar vacaciones conjuntas y establecer relaciones afectivas más allá de la convivencia residencial.

Estudiantes en Montepríncipe

Es posible que debido a la confianza que se genere entre compañeros de residencia se llegue a usar la ropa y los zapatos entre unos y otros. Trata de dejar claro cuáles de tus cosas puedes compartir y cuáles están completamente negadas, y así evitar malos ratos o discusiones innecesarias.

En cuanto a la alimentación, si ésta no está incluida como parte de los servicios contratados en la residencia, compra alimentos que cubran tus necesidades: recuerda que la alimentación debe ser variada, suficiente y balanceada, para cumplir con las exigencias intelectuales y físicas que tengas, y busca tener provisiones para compartir, así tus compañeros también tendrán la disposición de dividir y colaborar con las suyas.

Autocontrol para evitar excesos

Ten en cuenta que al estar en una residencia universitaria gozas de la libertad que no tienes en tu casa, al no estar cerca de nadie que te pregunte con frecuencia a dónde vas, a qué hora llegarás, qué harás en tus ratos libres o si debes recoger y mantener la limpieza de tu habitación. No obstante, procura aprovechar esa libertad para acciones que le den valor a tu formación, lo que no significa que vayas a renunciar al entretenimiento, a las reuniones, fiestas y visitas a sitios nocturnos, pero cuídate de los excesos, sobre todo, del consumo de alcohol y cigarrillos, y de muchas noches de trasnocho que pudieran perjudicar tu rendimiento académico.

Trata de mantener el orden y la limpieza de tu espacio, a fin de disponer de éste de forma rápida en el momento en que lo requieras.

En una residencia universitaria podrás dividir las tareas, coordinar la limpieza de los espacios comunes y organizar la compra de los implementos para que la carga económica no sea de una sola persona.

Procura también cumplir con las normas establecidas en la residencia en cuanto a usos de espacios, aparatos, servicios, entre otros, así evitarás verte involucrado en percances que incomoden y perturben la convivencia.

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