¿Qué se espera de un estudiante universitario? Residencia Montepríncipe
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¿Qué se espera de un estudiante universitario?

Las expectativas que se tienen en torno a un estudiante universitario vienen dadas no solo por el hecho de tratarse de una persona que ha logrado formar parte de una universidad, sino por el crecimiento que supone esta etapa en la vida de una persona que desea una formación académica.

En Residencia Montepríncipe se alojan estudiantes universitarios de diferentes Campus de Madrid, donde comparten intereses, preocupaciones, gustos y hobbies, y realizan todo lo que debe hacer un joven en esta etapa; es decir, investigación, lectura, preparación de clases y generar vínculos con sus compañeros.

El estudiante universitario tiene en sus manos la posibilidad de aprender sobre temas relacionados con su carrera profesional, pero, además, al estar en una universidad, se le abren diversas puertas que lo llevan a sumar experiencias más allá de su formación académica.

En este sentido, las posibilidades abarcan áreas como deportivas, artísticas, culturales, de entretenimiento, científicas, lúdicas, entre otras.

Es allí donde el estudiante universitario tiene la opción de escoger y definir, con criterio, lo que realmente va a satisfacer sus intereses y necesidades, considerando que sacará el mejor provecho de cualquiera de estas experiencias.

Tomando en cuenta la planificación y organización que tenga el estudiante con respecto al tiempo que dedicará a cada materia universitaria, podrá concretar su propia formación y determinar, inclusive, el lapso en el que llevará a buen término su carrera profesional.

Universitarios del Siglo XXI

Dista mucho el estudiante del Siglo XXI de un estudiante que haya superado esta etapa en los años 80, 90 o 2000.

El Desarrollo de la tecnología ha sido clave en las formas de investigar y ahondar en los contenidos dados en clase, y corre más por cuenta del estudiante universitario la investigación que haga de los contenidos vistos en el aula.

El estudiante del Siglo XXI tiene una gran responsabilidad sobre su propia formación, pues ya no es el elemento pasivo de la relación alumno-profesor. Precisamente, el desarrollo de la tecnología le ha permitido superar las barreras de espacio y tiempo para generar un vínculo más estrecho con sus profesores, sin que eso signifique violar su privacidad, importunar su vida ni abusar de su confianza.

Más tecnología, más oportunidades

La ampliación de nuevos conocimientos y las redes que establezca el estudiante universitario son cada vez más factibles, gracias a la cantidad de tecnología de la que dispone: tabletas, teléfonos inteligentes, laptops, ordenadores, y programas y aplicaciones que también ayudan.

La mayoría de los profesionales que actualmente ejercen una carrera, gracias a la oportunidad que tuvieron de estudiar hace tres o cuatro décadas atrás, tienen claras las diferencias de haber sido universitario con respecto a los estudiantes en la actualidad.

El estudiante universitario cada vez debe hacerse más responsable de su formación; tener a disposición la tecnología y el desarrollo de la comunicación es un factor que juega a su favor, pero que también lo obliga a hacerse garante y a estar comprometido con buscar ese complemento al que va a acceder estando fuera de las aulas de clases.

Qué se espera de un estudiante universitario

Profesor, estudiante, tecnología

Ya no es solamente el profesor, el académico o el investigador quienes le van a dar los contenidos relacionados con la carrera en la que se está formando; ahora existe toda una gama de medios, recursos electrónicos,  redes y sitios especializados, instituciones y un sinfín de posibilidades que sirven para ampliar y mejorar los conocimientos y explorar otras formas de aprendizaje.

Un estudiante universitario tiene en sus manos la posibilidad de aprender de otros temas; por ejemplo, mientras cursa una carrera de Ingeniería, el estudiante puede tomar un curso en línea para aprender otro idioma, para mejorar sus habilidades, sus relaciones interpersonales, etc., solo debe ser lo suficientemente curioso y disciplinado como para indagar, leer y mejorar, no solo como estudiante, sino además como persona.

Asumir retos y tener una perspectiva diferente de la realidad

Un estudiante universitario debe dar tanto o más de lo que de él esperan; esto significa, estar a la altura de los retos que deba enfrentar en la vida cotidiana, en su entorno familiar, en su comunidad y en su país.

Si se trata de un estudiante que tiene el apoyo económico de sus padres, o está becado, bien sea por una institución pública o privada, entonces el compromiso es mayor, pues debe retribuir con su comportamiento, consciencia, conocimientos, habilidades y criterio a quienes contribuyen con su formación.

Asimismo, debe responder adecuadamente a las exigencias de sus profesores, pues, estando ya en la universidad, el comportamiento debe ser el de un adulto responsable y capaz de asumir los desafíos que se le presenten.

Atrás quedaron los años de las excusas, de dejarlo todo para después, de echarle la culpa a otros de las decisiones tomadas y de esperar que los padres resuelvan y asuman los errores cometidos.

Estando en la universidad, se debe tener consciencia de la realidad, del peso de las decisiones que se tomen y de asumir las consecuencias de cada una de ellas.

después de la universidad

Un ciudadano diferente

La universidad ofrece la oportunidad de fomentar relaciones con personas que están ejerciendo su profesión, con profesores que tienen experiencia de sobra como para ser orientadores, mentores y tutores, y el estudiante debe tener la suficiente capacidad de identificar las bondades de estas relaciones, estar dispuesto a ser un aprendiz con criterio y discernimiento para dar las respuestas adecuadas y esperadas por la universidad y la sociedad.

El estudiante universitario se diferencia del resto de los ciudadanos por tener un mejor nivel en todos los aspectos: vocabulario, discernimiento, visión del entorno, para la resolución de problemas, enfrentar desafíos, visualizar soluciones adecuadas de acuerdo con cada área, en fin, capacidades y herramientas necesarias para asumir de manera diferente a la del común, el entorno que le rodea.

Una vez egresado como profesional, el universitario debe estar dispuesto a promover los cambios que requiere la sociedad, a entender y enfocar los problemas de su ambiente desde una perspectiva más integral, que incluya tanto los procesos científicos y tecnológicos, como los que envuelvan la dimensión humana y sensible que requiera.

Promotor de cambios, sociales, económicos, culturales, científicos y técnicos, debe ser una de las condiciones de un universitario que ha salido al campo laboral, para lo cual debe estar plenamente preparado y dispuesto.

 

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