Uso eficiente del tiempo para estudiar - Residencia Monteprincipe
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (4 votos, promedio: 5,00 de 5)
Cargando…
Uso eficiente del tiempo - Residencia Montepríncipe

Una de las mayores preocupaciones de los estudiantes de cualquier carrera universitaria es el uso eficiente del tiempo, sobre todo al inicio de la vida académica, pues si bien han superado varias etapas de formación, muchas veces no han tenido ningún tipo de hábito de estudio para prepararse para exámenes, clases especiales, exposiciones o cualquier exigencia académica.

Muchos jóvenes en las residencia estudiantes Madrid optan por no hacer caso a los planes de evaluación, ni atender a planificaciones a futuro a corto o mediano plazo, sino que van enfrentando las evaluaciones en la medida en que las fechas se aproximan o cuando ya están tan cercanas que no tienen oportunidad de abordar los temas con amplitud y conciencia, sino más bien con algo de desespero y agobio.

El estudiante que logra trabajar dos o tres horas diarias desde el primer día de clases, va dominando las asignaturas de forma progresiva, disminuye la sensación de ansiedad, la presión, atiende con más conciencia los retos y los resultados suelen ser satisfactorios sin mayores traumas.

Algunos intentos por hacer buena gestión del tiempo suelen fracasar cuando suceden eventos imprevistos, como la visita de un familiar o amigos en la residencia estudiantil, o la celebración de cualquier fecha, cualquier actividad extra cátedra, entre otros.

Uso eficiente del tiempo - Residencia MontepríncipeLa idea es que, aun cuando estés lejos de casa, en una Residencia en Madrid para universitarios, sin la supervisión ni presión de los padres, haya una planificación efectiva que se pueda cumplir, si no en su totalidad, al menos en buena parte y con los resultados esperados, y donde deben estar incluidos algunos eventos sociales o compromisos fuera de las aulas, los cuales también ayudan a llevar una vida universitaria integral, sin mucha rigidez.

Algunos jóvenes optan por abrirse a hacer vida universitaria plena e incluyen dividir su tiempo de clases y estudios con actividades que se desarrollan mediante agrupaciones estudiantiles, donde comparten aficiones, gustos y cualquier otro tipo de pasión, ya sean deportivas, científicas, de entretenimiento, recreativas, de apoyo a la misma institución, entre otras, y copando la agenda con compromisos diferentes a las clases y evaluaciones, lo cual, en esencia, no está mal, si se pueden atender todos de manera cómoda.

Establecer metas reales para el uso eficiente del tiempo

Una forma de hacer un uso eficiente del tiempo es establecerse metas, de acuerdo con el régimen académico de la carrera que curses y con el plan de evaluación; estas metas deben ser reales, factibles de cumplir de manera tal que haya bienestar cuando se cumplan, lo que dará una sensación de logro y de continuar la metodología de fijarse nuevas metas. A veces es necesario modificar las metas, lo que no supone que hayamos fracasado, sino que sería una postura realista a una situación concreta.

Las metas fijadas estarán definidas con su respectivo cronograma. Si al inicio de la carrera, la meta es culminarla y graduarse, en un tiempo específico (cuatro o cinco años, lo que dure el programa) pues en función de esa meta, se deben fijar objetivos a corto y mediano plazo. Otra vez, considerando la factibilidad y lo realista del alcance de la misma.

Distracciones o aliados

La recomendación es centrarse en el logro de la meta principal: graduarse y concluir con éxito, y en función de ésta, establecer y definir condiciones como en qué lugar quiero estudiar, en un salón de la residencia de estudiantes, en una biblioteca, en un parque, etc., lugares donde se pueda estar alejado de las distracciones.

En este punto se debe hacer referencia a las distracciones principales con los que nos topamos diariamente, como los móviles, tabletas, aparatos de videojuegos, de los cuales es difícil desprenderse, pero que se pueden usar a favor, como por ejemplo, utilizar aplicaciones que delimiten tiempos de entretenimiento y nos recuerden que debemos adelantar materia para una evaluación que se aproxima, o poder acceder a programas que se puedan emplear para complementar información, datos, modelos de evaluaciones, o registrar los eventos que hemos cumplido y tener otra lista con las tareas pendientes.

Responsabilidades y tiempo para compartir y descansar

Uso eficiente del tiempo - Residencia Montepríncipe

Identificar prioridades es otro punto que ayuda a hacer uso del tiempo de forma eficiente, lo que incluye el lapso para compartir con amigos, familiares, tutores o mentores. Una vez más es necesario ser realista y enfocar el esfuerzo hacia la atención de esas prioridades.

Otro aspecto a considerar es el compromiso para cumplir los plazos, lo que requiere planificar con tiempo los períodos que se aproximan (exámenes, exposiciones, salidas de campo, entrega de informes, entrega de resultados). En esta parte es necesario llevar una agenda, ya sea en físico o digital, valiéndose de las aplicaciones disponibles para teléfonos, tabletas y computadoras.

Evitar la procrastinación, es decir, no postergar ni dejar las cosas para después, pues si transcurre el tiempo las tareas parecerán más largas, difíciles y confusas. Lo mejor es atender al cronograma de metas y cumplirlo para evitar agobios de última hora.

El uso eficiente del tiempo debe incluir lapsos de descanso, para relajarse y evaluar si el plan está siendo efectivo, o si se necesita una revisión y una reorientación de las metas.

No aceptar todas las propuestas que te hagan, debes anteponer tus intereses sobre los de los demás, al menos en materia de estudio, y negarte a las invitaciones que no aporten nada ni al cumplimiento de las metas ni al logro de los objetivos, por pequeños que éstos sean.

Debes considerar en tu agenda las visitas médicas y los trámites que debes hacer en cualquier organismo público que te resten tiempo efectivo de estudio y preparación.

Volver sobre lo planificado

De vez en cuando es bueno revisar tanto las metas como el cronograma, y ajustarlo en función de los cambios que hayan surgido en el entorno, como por ejemplo, en el calendario académico, nuevas exigencias no previstas en alguna materia, revisión de exámenes, etc., y averiguar cómo empleas tu tiempo, qué porcentaje está siendo dedicado al cumplimiento de tus objetivos principales, y si esto contribuirá a alcanzar la meta central. De no ser positivo el balance, es bueno volver a diseñarlo, hacerlo realista y factible.

Preparar un trabajo diario y realizar las tareas necesarias son elementos asociados al logro de los objetivos, y en consecuencia a contribuir con el éxito.

COMPARTELO
Share



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *