Evitar el bloqueo mental en los exámenes - Residencia Montepríncipe
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El período de los exámenes y pruebas universitarios suelen desatar ansiedad y nerviosismo entre los estudiantes, y llegar a padecer lo que se conoce como mente en blanco o bloqueo mental. Estudiar en una residencia universitaria garantiza un entorno amigable donde puedes dedicarte por completo a estudiar y repasar esos contenidos que son claves a la hora de las pruebas. Y si aún no estás en una de esas residencias, te animamos a conocer las residencia universitaria Montepríncipe, una de las mejores en su estilo.

El bloqueo mental es esa sensación de no poder pensar con claridad en determinado momento, y, específicamente, en un examen académico, ocurre por la ansiedad que genera el examen en sí, minimizando nuestra capacidad para organizar los pensamientos y solucionar problemas o echar mano de la respuesta adecuada. Este bloqueo suele estar acompañado de una extraña sensación de inmovilidad que impide que avancemos.

Ante la imposibilidad de responder adecuadamente en un examen académico, pueden generarse frustraciones o sentimientos de culpa y hasta cierta vergüenza por la dificultad de resolver tal situación, y se genera una especie de círculo vicioso difícil de romper.

Los bloqueos mentales no solo afectan el desempeño estudiantil, sino que perturban la capacidad de respuesta ante cualquier actividad, que puede ser laboral, familiar y emocional, e inciden en la calidad de vida en general. Si estos son severos, ocurren con más frecuencia y se convierten en un obstáculo para el trabajo y la práctica académica, lo recomendable es buscar ayuda profesional y seguir cualquier recomendación o medicamento recetado.

Consejos para superar el bloqueo

Si eres de los que te estresas con facilidad y no logras controlar la ansiedad, es inevitable que llegues a un estado de bloqueo mental.

En los estudiantes universitarios estos síntomas son frecuentes, especialmente en el período de exámenes, o, si aún estudias bachillerato, es posible que experimentes estas sensaciones, justamente en el momento de evaluar tus aptitudes para emprender una carrera universitaria. De allí que existan tanto métodos auxiliares para estudiar y familiarizarse con estas pruebas.

  • Si ya conoces el plan de evaluación, lo recomendable es que hagas con antelación un programa de estudios que puedas cumplir conscientemente; dedicarle un tiempo estipulado a cada materia o tema y empeñarte en no salirte del programa. Muchas veces dejamos pasar el tiempo, y cuando ya se acerca la fecha del examen estamos ansiosos, mirando hacia atrás, queriendo devolver los días para dedicarnos a estudiar, pero eso solo genera más ansiedad y un sentimiento de culpa por no haber hecho las cosas a tiempo. Por lo general, los estudiantes que postergan o evaden sus horas de estudio dedican la noche antes de la prueba a estudiar hasta el día siguiente sin dormir, y consumiendo bebidas estimulantes para mantenerse despiertos y alertas, lo que produce, al final, un cansancio en pleno examen y un inevitable bloqueo mental.
  • Si en la medida en que se acerca la fecha del examen aumenta la ansiedad, haz un poco de deporte y actividad física, ya sea caminata, trote o ir un par de veces al gimnasio, eso te despejará la mente y cansará tu cuerpo, con lo cual podrás dormir profundamente.
  • Otras actividades que puedes realizar el día previo al examen es escuchar música, jugar cartas o resolver ideogramas, sudokus, dibujar, pintar, preparar algún alimento o salir a conversar con tus amigos.
  • La noche anterior al examen descansa, relájate y piensa en positivo, pues si has estudiado con tiempo y suficientemente los temas y las materias, debes tener cierta seguridad de que sabrás las respuestas.
  • Un dato importante para esos días previos al examen es la buena alimentación, balanceada y suficiente para mantener el cuerpo y la mente sin presión (hambre, avidez por los dulces y la bollería), y estar en el examen con la capacidad mental de responder adecuadamente. Nadie puede concentrarse (estudiando o resolviendo un examen) si tiene el estómago vacío o sensación de hambre.
  • Asiste con suficiente tiempo, es decir, calcula estar en el sitio por lo menos una hora antes del examen, eso te dará seguridad y te mantendrá relajado momentos antes de la prueba. Si sales de tu casa con el tiempo justo, no hay margen de manejar cualquier imprevisto que se presente en la vía. Lo mejor es hacer todos los pasos previos a la salida de la casa (descansar, bañarse, comer, vestirse, tomar el transporte o caminar) con calma y claridad, de manera de no olvidar los útiles que requieres para la prueba: lápices, borradores, calculadora, reglas, etc.
  • Evita repasar textos, fórmulas o contenidos minutos antes del examen, eso te generará confusiones a la hora de responder las preguntas.
  • Una vez en el examen, relájate y trata de estar tranquilo. Escucha con atención las recomendaciones del profesor y lee con detenimiento las instrucciones de la prueba, así evitarás confusiones y estarás mejor enfocado en las respuestas.
  • Trata de resolver y responder primero las preguntas más sencillas, las que con seguridad te sabes y conoces las respuestas, y deja para el final las más complicadas, las que requieren más tiempo y concentración. Si no estás seguro de entender los enunciados y las preguntas, vuelve a leerlos tantas veces sean necesarias.
  • En el examen, evita desviar los pensamientos hacia reflexiones negativas, o hacer suposiciones de lo que pudiera ser el resultado del examen. Si tienes alguna duda, inseguridad o te sientes ansioso, eso puede conducirte a un bloqueo mental. Trata de hacer respiraciones profundas que te estabilicen y alejen la ansiedad.
  • Tómate tu tiempo para responder. Es mejor avanzar con seguridad en las preguntas, sabiendo que estás completando adecuadamente el examen, que tener una carrera contra el tiempo sin la seguridad de que las respuestas son las adecuadas.

Una vez concluyas el examen, deja de hablar del mismo. Procura despejar la mente y evitar el recorrido de la prueba a cada momento, como una especie de ritornello sin fin, con lo cual terminarás cansado mentalmente, con dolor de cabeza y hasta con náuseas.

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