Apps que te salvan el comienzo de curso
Empezar la universidad implica muchas cosas nuevas a la vez: clases, horarios, trabajos, apuntes, entregas, compañeros, desplazamientos, compras, gastos… Y, de repente, descubres que nadie va a recordarte que mañana tienes que entregar ese trabajo.
Por suerte, el móvil puede servir para algo más que para consultar Instagram entre clase y clase.
Hay apps que pueden ayudarte a organizarte, estudiar, moverte por Madrid, controlar tus gastos o simplemente conseguir que tu día tenga un poco más de sentido. No necesitas descargarlas todas. De hecho, probablemente sea mejor que no lo hagas.
La idea es encontrar las que solucionen los pequeños problemas que pueden aparecer durante las primeras semanas de universidad.

Para organizar clases, trabajos y entregas
Una de las primeras cosas que cambia cuando llegas a la universidad es la forma de organizarte. Ya no tienes a alguien recordándote constantemente qué toca hacer y cuándo. Por eso, tener una herramienta donde puedas ver tus horarios, entregas y tareas puede ahorrarte más de un disgusto.
Google Calendar: para saber qué tienes cada día
Tu agenda digital.
Puedes introducir las clases, tutorías, exámenes, citas o cualquier otro compromiso y consultar de un vistazo cómo tienes la semana.
Una buena idea al empezar el curso es crear diferentes calendarios o categorías para distinguir, por ejemplo, las clases de los asuntos personales. Y hay algo que no hay que olvidar: no hace falta llenarlo con cada minuto de tu vida. Si lo conviertes en un horario imposible de cumplir, probablemente acabarás abandonándolo.
Todoist: para que las tareas no se queden en tu cabeza
Para crear listas de tareas y organizar proyectos. Su versión gratuita permite tener varios proyectos personales, recordatorios y diferentes formas de visualizar las tareas. Puede ser especialmente útil para dividir un trabajo enorme en pasos sencillos de dar.
En lugar de apuntar simplemente “hacer trabajo de Historia”, puedes convertirlo en:
- Buscar información.
- Elegir las fuentes.
- Hacer el esquema.
- Redactar la introducción.
- Revisar.
- Entregar.
Parece una diferencia mínima, pero resulta mucho más fácil ponerse con una tarea cuando sabes exactamente cuál es el siguiente paso.

Para estudiar sin perderte entre apuntes
Durante las primeras semanas puedes acumular apuntes, PDFs, presentaciones y documentos a una velocidad considerable.
El objetivo no debería ser tener una aplicación para cada cosa, sino encontrar un sistema que te permita localizar lo que necesitas cuando lo necesitas.
Notion: para tenerlo todo más organizado
Permite crear páginas, listas, bases de datos y espacios donde reunir apuntes, proyectos o información de diferentes asignaturas. Especialmente interesante si te gusta tenerlo todo organizado visualmente y quieres crear un espacio diferente para cada asignatura.
Eso sí: cuidado con convertir la organización en una asignatura más. A veces es muy fácil pasar dos horas diseñando el sistema perfecto para estudiar y después no estudiar.
Anki o Quizlet: para repasar de otra manera
Aplicaciones de tarjetas de memoria útiles para determinados tipos de contenido, especialmente cuando necesitas recordar conceptos, definiciones, vocabulario o datos concretos.
Anki utiliza un sistema de repetición espaciada, mientras que Quizlet permite trabajar con tarjetas y diferentes formas de repaso. No sustituyen al estudio, pero pueden convertirse en una herramienta más para repasar de forma frecuente en lugar de intentar memorizarlo todo la noche anterior.
Para concentrarte cuando el móvil es precisamente el problema
Hay una contradicción en todo esto: estamos recomendando utilizar el móvil para organizarse y estudiar cuando el móvil también puede ser una de las mayores fuentes de distracción.
Una notificación puede llegar a ser cinco minutos de WhatsApp, más otros diez minutos de Instagram y, cuando quieres darte cuenta, llevas media hora mirando vídeos.
Forest: una ayuda para dejar el móvil tranquilo
Propone convertir los periodos de concentración en un juego. Mientras estudias, crece un árbol virtual y la idea es evitar abandonar la sesión para consultar otras aplicaciones.
Una forma sencilla de empezar a trabajar con periodos de concentración y descubrir cuánto tiempo eres capaz de estudiar sin mirar el móvil. Aunque si te funciona mejor dejar el teléfono en otra habitación, probablemente esa sea también una excelente estrategia.
Para moverte por Madrid sin llegar tarde
Cuando empiezas a estudiar en una ciudad nueva, aprender a moverte también forma parte de la adaptación. Y durante las primeras semanas es bastante probable que calcules mal algún trayecto.
Google Maps: mucho más que buscar una dirección
Te ayuda a calcular rutas a pie, en transporte público, bicicleta o coche y a conocer aproximadamente cuánto tardarás en llegar.
Un truco para los primeros días es comprobar los trayectos antes de salir, especialmente si tienes que llegar a un lugar que todavía no conoces. Porque descubrir dónde está tu facultad cinco minutos antes de que empiece una clase tampoco suele ser la mejor forma de empezar el curso.
Moovit: para consultar opciones de transporte
Otra opción es utilizar una aplicación específica de transporte público como Moovit, especialmente si tus desplazamientos diarios combinan diferentes medios de transporte. Una herramienta que te ayuda cuando tienes que decidir cómo llegar de un punto a otro.
Para controlar los gastos del mes
Vivir fuera de casa también significa empezar a gestionar gastos que quizá antes no tenías que controlar de la misma manera.
Comida, transporte, ocio, compras, pequeños gastos del día a día… Y esos “solo son tres euros” pueden acabar sumando bastante al final del mes.

Una app de finanzas: para saber dónde se va el dinero
Puedes utilizar una aplicación de control de gastos o incluso una hoja de cálculo sencilla. Lo importante no es utilizar la herramienta más sofisticada, sino poder responder a una pregunta bastante básica: ¿en qué estoy gastando mi dinero?
Durante el primer mes es especialmente útil apuntar los gastos y observar cuánto se va en cada categoría. Después podrás decidir si necesitas ajustar algo.
Splitwise: para compartir gastos sin hacer cuentas
Si compartes gastos con compañeros o amigos, aplicaciones como esta permiten registrar quién ha pagado algo y cuánto corresponde a cada persona. Muy práctica para gastos compartidos, desde una compra conjunta hasta una cena o cualquier otro pago que tengáis que repartir.
Y también tiene una ventaja poco tecnológica: evita tener que mandar al grupo el clásico mensaje de “a ver, ¿quién me debe cuánto?”.
Ahora que conoces unas cuantas apps que te van a ser muy útiles, una cosa fundamental: No conviertas tu móvil en un centro de operaciones.
Empieza por identificar qué necesitas realmente. Si tu problema es que olvidas las entregas, busca una herramienta para organizar tareas. Si no sabes cuánto tardas en llegar a clase, utiliza una aplicación de mapas. Si compartes gastos, una app específica puede facilitaros las cuentas.
Y si ya tienes una herramienta que funciona, no necesitas cambiarla simplemente porque hayas encontrado otra que parece más chula. Al final, las aplicaciones son herramientas. Pueden ayudarte a organizar mejor el comienzo de curso, pero no van a hacer el trabajo por ti.
