¿Buscando residencia para el curso que viene? -Residencia Monteprincipe
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (2 votos, promedio: 5,00 de 5)
Cargando…
cursos

Llega el verano, y con él las tardes de playa, piscina, paseos y ocio; pero como no todo debe ser descanso y diversión, también es época de pensar en tomar uno o varios cursos que enriquezcan los conocimientos, las capacidades, den un plus a las aptitudes y sumen puntos a la hoja de vida.

Las opciones son amplias y en los campos que quieras; desde cursos de arte, idiomas, diseño, deportes, o de reforzamiento de áreas como matemáticas, física, química, o si prefieres buscar programas de especialización, en el caso de que ya tengas una profesión y desees abrirte hacia otras ramas del conocimiento, de los negocios o del emprendimiento.

Si decides tomar un programa, en otra ciudad, en el tiempo que dure el verano, debes incluir en tus planes la búsqueda de residencia temporal que cubra tus expectativas de costos, confort y distancia.

Lo mejor en estos casos, usando las herramientas y aplicaciones que te da Internet, es conocer la ciudad que escogiste para pasar esta temporada. Por lo general la red de redes tiene toda la información que buscas en cuanto a opciones residenciales.

La recomendación es que como se trata de un período corto, desestimes el alquiler de un apartamento completo, a menos que sea con gastos compartidos, y te apuntes en una residencia universitaria, si es en la capital, encontrar la mejor opción de residencias universitarias en Madrid, donde sobran las opciones y se adaptan a todos los presupuestos.

Es probable que la tarea de encontrar residencia no sea tan fácil, y hasta cause cierta frustración, pues se trata de desembolsar una cantidad de dinero que seguramente se suma a otros gastos como pago de matrícula, pasajes, libros, guías, entre otros.

Puntos importantes para elegir tu residencia

Algunos consejos para no hacer tan cuesta arriba la búsqueda y obtener lo que estás buscando te los vamos a dar a continuación:

Tendrás más tiempo para explorar opciones si la búsqueda la empiezas temprano

No esperes hasta el último momento para empezar a buscar alojamiento; mientras lo hagas con mayor antelación, más ventajas tendrás sobre las otras personas que andan en la misma búsqueda.

Haz un listado de las preferencias que tengas y de los beneficios que te proporcionará la opción que escojas, que incluya ahorro en cuanto a la movilidad y desplazamiento entre tu residencia y tu centro de estudios.

Haz una exploración variada que incluya las opciones que te permitirán estar tranquilo; esto es, una ciudad cercana a tu casa, con excelente sistema de transporte que te facilite movilizarte por la ciudad, además de factores como cercanías a los mercados, a los centros de compra, bibliotecas y otros.

Busca un apartamento tipo estudio, un apartamento más grande para compartir, o una residencia de estudiantes. No descartes compartir habitación: trata de hacer buena relación con la persona que vayas a compartir espacios y gastos. Esta persona será una especie de aliada con la que compartirás, inclusive, algunas de tus experiencias.

Evalúa la cantidad de dinero y la disponibilidad para el pago de alquiler

El pago del alquiler debe llevarse menos de la mitad de tu presupuesto. A pesar de que se trata del gasto más importante, procura que no te deje empobrecido esperando el fin de la quincena. Debes establecer un límite. Recuerda que debes asumir otros gastos y dejar algo para alguna salida social.

Si haces la búsqueda por Internet, evita los sitios dudosos, trata de indagar directamente con quienes administren los condominios, no trates con terceras personas que muchas veces buscan obtener ganancias, y eso encarece las negociaciones. En mejor confiar en solamente en los sitios que ofrecen información verificada de residencias universitarias en Madrid, costos, metros cuadrados y distancia a los centros de tu interés.

Toma en cuenta la normativa de convivencia de los vecinos del lugar que escojas. Muchas veces las condiciones que encuentras no se adaptan a tu ritmo de vida; horarios de ruidos, de mudanzas, uso de ascensores y áreas comunes, capacidad máxima de personas, tenencia de mascotas, a fin de tener buena convivencia y la mayor tranquilidad posible.

Además de las condiciones de convivencia, toma en cuenta también los términos del contrato de arrendamiento, los gastos en servicios que incluya: luz, agua, televisión por cable, aire acondicionado, wifi, seguridad, condominio, entre otros. Compáralas entre las opciones que estés evaluando, pues cada uno de estos servicios es vital en tu permanencia, y la ausencia de cualquiera de ellas podría representar una incomodidad que te hará difícil la estancia.

Tu segunda casa: Haz de tu residencia un sitio vivible, limpio, agradable, tranquilo y seguro

Una vez hecha la elección, fíjate bien en lo que llevas, en su buena disposición y en el cuidado de tus bienes. Saca copia a las llaves del apartamento o residencia y asegúrate de resguardarla en sitio seguro y de fácil recordación para cuando la necesites.

Lleva contigo una lista de tus contactos, ya sea de familiares o amigos, de tus nuevos compañeros de residencia o de los vecinos; incluye en esa lista números para llamar en caso de emergencia, así como de bomberos, policías y hospitales de la localidad.

Guarda tus documentos importantes en un sitio seguro. No arriesgues la seguridad de tus papeles de salud, educación, identificación o cheques de viajero y dinero en efectivo. Hazte de una carpeta con todos estos títulos y ponlos en un lugar fijo y al que no todos tengan acceso.

Decora tu espacio a tu manera, para que te sientas a gusto cada vez que llegues allí. Si compartes espacio, evita el desorden y hazlo saber a tu compañero, para que ambos tengan una buena actitud ante la limpieza y el arreglo del lugar. La mejor manera de convivir es respetando la forma de ser del otro, su espacio y sus propiedades. Recuerda que por corta que sea la estancia siempre es mejor estar cómodo, seguro y tranquilo.

Aprovecha este período para avanzar académicamente y para crecer personalmente. Muchas veces el verano sirve para reflexionar en torno a la carrera que cursas, al futuro que te espera y a las decisiones que tienes por delante.

 

COMPARTELO
Share



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *