466/64, el preso Nelson Mandela - Residencia Montepríncipe Madrid
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (1 votos, promedio: 5,00 de 5)
Cargando…
Nelson Mandela

Tal día como hoy nació Nelson Mandela, desde la Residencia de Estudiantes Montepríncipe nos unimos al homenaje que en su honor surgió de las Naciones Unidas en 2009 al proclamar esta fecha como el Día Internacional de Nelson Mandela. Este fue celebrado por primera vez el 18 de julio de 2010, con el ánimo de promover la lucha por las libertades. Posteriormente, en 2015, la celebración se amplió para promover también la lucha por mejores condiciones para las personas privadas de libertad.

Nelson Mandela, su historia

La historia de Nelson Mandela es conocida mundialmente debido a su trabajo, empeño y larga lucha por la igualdad de derechos entre blancos y negros en su Sudáfrica natal. A los cien años de su nacimiento, el mundo lo recuerda como uno de los hombres más influyentes, sensatos, carismáticos, pacíficos y desinteresados en su lucha política del siglo XX. Quien tras 27 años en prisión se hizo presidente del primer gobierno que puso fin al régimen opresor racista en 1994.

Nelson MandelaEs imposible hablar de avances de la humanidad en cuanto a igualdad social, de género, política o de raza, sin mencionar la contribución extraordinaria de Nelson Mandela. Quien, nacido en una familia pobre, en una zona rural, tuvo la visión de superar las injusticias promovidas por el Gobierno de Sudáfrica sobre desigualdad y represión de blancos contra negros durante el apartheid (condición de estar separados), políticas raciales de discriminación que fueron legalizadas desde 1948.

Desde muy joven, Nelson Rolihlahla Mandela, como era conocido en su tribu thembu de la etnia Xhosa, de Mvezo, fue activista en diferentes manifestaciones políticas que lo llevaron a pertenecer, desde 1944, al CNA (African National Congress) un movimiento que luchaba contra la opresión, cuando contaba con 26 años de edad. Desde ese espacio político, Mandela trabajó como líder para fundar la Liga de la Juventud del Congreso, grupo que llegó a dominar el CNA con el socialismo africano como ideología central y con preceptos de nacionalismo, antirracismo y antiimperialismo.

Estudios universitarios y el CNA

Mandela estudió derecho, y en 1952, junto a Oliver Tambo, uno de sus compañeros de lucha, abrió su primer bufete de abogados africanos en Johannesburgo. En ese lugar, escribió Mandela más tarde, los ciudadanos de su raza no eran rechazados ni traicionados, y se sentían seguros al ser defendidos y representados por personas de su mismo color. Sin embargo, su condición de negro le dificultaba el ejercicio de su profesión, pues el código legal de esa época no estaba basado en la igualdad, y la ley consentía que los testigos blancos podían negarse a responder a las preguntas de un abogado negro.

Ya siendo líder del CNA y como regente de los voluntarios que rechazaban y estaban en la resistencia del régimen, Mandela formó parte de los más de 8.000 detenidos que provocó la represión que promovía el gobierno, y estuvo confinado en Johannesbrugo. Desde ese entonces, el líder sudafricano comenzó a abandonar su posición africanista y a adoptar la ideología del humanismo internacionalista que mantuvo hasta el final de sus días.

Una vez cumplida esa primera condena, en al año 1955, reapareció con la promoción de que el gobierno aprobara la Carta de la Libertad, donde plasmaba sus ideas de un Estado multirracial, igualitario y democrático, la reforma agraria y la política de justicia social en cuanto a la asignación de la riqueza.

De la clandestinidad a la presidencia de Sudáfrica

En el año de 1956 fue acusado de alta traición por un aparente intento de golpe de Estado, a pesar de que lo declararon inocente. Pero, el proceso judicial provocó la ilegalización del partido, CNA, por lo que Mandela pasó a la clandestinidad y avanzó en la creación del brazo armado del partido, con lo cual viajó por el continente africano en busca de apoyo para su causa. Con el periplo que realizó por varios países y el encuentro con una cantidad de líderes políticos fue elegido como secretario honorario del CNA de todo África, un movimiento encubierto que aceptaba y promovía el sabotaje como una forma de lucha en contra del régimen de la República Sudafricana.

En 1962 regresó a su país para reorganizar el partido, pero lo detuvieron y fue condenado a cinco años por haber huido ilegalmente del país. En 1964, lo condenaron a cadena perpetua por sabotaje y conspiración. Así, pasó en total 27 años confinado a una cárcel, de los cuales 18 años estuvo en Robben Island, ubicada a 12 kilómetros de Ciudad del Cabo, y donde llevó el número 466/64, el cual terminó por convertirse en el símbolo de su lucha por la igualdad de raza.

En el libro El largo camino hacia la libertad, Mandela comenta acerca de esos años en la prisión: “Se levantaban a las 5:30 de la mañana con los gritos del vigilante, no había agua corriente en las celdas, y en lugar de inodoro tenían cubetas de hierro; después debían limpiar su celda, tomar el desayuno que consistía en papillas de cereales o maíz, y después pasaban el día picando piedras en el patio, sin descanso ni disminución del ritmo de trabajo. Tras la llegada, en 1989, de Frederik De Klerk, quien comenzó a eliminar la segregación racial, Mandela es liberado en 1990, momento en el que pasó a ser uno de los hombres determinantes en el proceso de democratización del país, con lo cual llegó a la presidencia de Sudáfrica en 1994.

Nelson Madela, su legado

El legado más reconocido de Nelson Mandela en su país y en el mundo, es el de haber derrotado la política del apartheid, gracias a su valentía y a su perseverancia que le valieron el logro de un objetivo considerado imposible, una lucha idealista sin mayores posibilidades de victoria. Este primer paso constituyó la transformación, sin precedentes, de los ámbitos político, social y económico de Sudáfrica.

Pero fue la concientización de que solo mediante medios pacíficos podría llevar a su país a un verdadero cambio, lo que hizo que este líder convenciera a su nación de que no era acabando con los blancos como los negros lograrían la igualdad, sino a través de la persuasión, negociación y tolerancia. Fueron sus ideas pacíficas las que cobraron importancia, y, además de ser un dirigente político, se convirtió en un líder espiritual cuya lucha fue incuestionable debido a la legitimidad con la que la asumía y la hacía reconocer.

Nelson Mandela ganó el Premio Nobel de la Paz en 1993, junto a Frederik de Klerk, por ambos haber logrado, mediante métodos pacíficos, la eliminación del régimen del apartheid y la institucionalización de las leyes dirigidas a conformar una nueva democracia en Sudáfrica.

COMPARTELO
Share



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *