¿Cómo mejorar nuestros hábitos de estudio? - Residencia Montepríncipe
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¿Cómo mejorar nuestros hábitos de estudio?

¿Tienes un método o una rutina de estudio? Sentarte a mirar los apuntes y resolver los deberes de forma aleatoria durante horas no es lo mismo que disponer de hábitos de estudio o un método eficiente para cumplir los deberes. De hecho, la habilidad de organización es fundamental para trabajar de manera eficiente y padecer menor cantidad de estrés durante el proceso de estudio.

Queremos que nuestros estudiantes universitarios que conviven en la residencia Montepríncipe consigan ser más eficientes en sus compromisos académicos, por lo cual hemos recopilado una serie de consejos que tienen la intención de ayudarles a mejorar sus hábitos de estudio y tengan mayor libertad de tiempo para disfrutar su vida personal.

¿Qué son los hábitos de estudio y cómo los desarrollamos?

Los hábitos de estudio son el conjunto de rutinas y técnicas que son utilizadas por los estudiantes en el proceso para adquirir nuevos conocimientos. Según las habilidades y competencias innatas de cada persona, existen métodos generales que se pueden aplicar y algunos más específicos, siendo tarea individual descubrir las técnicas que mejor se adapten a casa caso.

Un ejemplo claro de hábitos de estudio, es la costumbre que tienen algunos estudiantes de aprender y/o memorizar con mayor facilidad cuando escuchan música. Así, cada persona debe analizar sus habilidades de forma individual y experimentar con las diferentes técnicas existentes hasta encontrar la que ofrezca mejores resultados.

10 hábitos de estudio que deberías aplicar para conseguir mejores resultados

La siguiente lista de recomendaciones podría ayudarte a mejorar tu capacidad de absorber conocimiento y disminuir el estrés asociado al tiempo de estudio. No obstante, recuerda que el desarrollo de un hábito requiere de tiempo, esfuerzo, dedicación y mucha práctica, no es algo que se consigue en la primera ocasión.

  1. Organiza tu agenda

No tendrás orden en tus tareas ni encontrarás el tiempo suficiente para completarlas si no mantienes un agenda organizada. Organizar el tiempo de estudio implica escoger el momento adecuado para dedicar a cada actividad, pensando en el instante del día donde te sientes con mayor cantidad de energía y por tanto con mejor ánimo para estudiar.

Una buena sugerencia sería crear un calendario semanal de actividades e intentar cumplirlas todas. Con el tiempo conseguirás programar todos tus deberes mensuales con facilidad.

  1. Establece metas realistas y medibles

Tendrás que definir objetivos claros, realistas y que puedas medir. Estos deben plantearse tanto a corto, como mediano y largo plazo. Las metas genéricas como ‘aprender inglés’ no funcionan en esta situación, por lo que una meta más realista sería ‘ver una lección de inglés de 10 minutos todos los días’, algo fácil de medir.

  1. Habilita un lugar de estudio adecuado

Aunque pueda parecer lo más cómodo del mundo estudiar en la cama o en cualquier otro rincón, la realidad es que necesitamos de un entorno agradable, estimulante, organizado y cómodo para cumplir con nuestras tareas académicas cada día. En este lugar tendrás que a mano todos tus insumos, ordenador y cualquier cosa que necesites para estudiar correctamente.

  1. Toma apuntes, realiza mapas conceptuales, diagramas

Una buena forma de acelerar la retención de información es por medio de los apuntes. Si no eres tan fanático de tomar notas, pero tienes habilidades creativas, puedes realizar mapas conceptuales o crear diagramas que contengan todos los datos importantes e incluso dibujos que puedan servirte de guía para el estudio.

mejorar tu rendimiento

  1. Reduce al máximo las distracciones

La mayor parte de las personas prefieren estudiar sin conversaciones de fondo y cualquier clase de ruidos. Si eres de este tipo de persona, te conviene también apagar las notificaciones de tu celular o incluso dejarlo fuera de tu área de estudio, cerrar las redes sociales en tu ordenador y aislarte un poco para estudiar con mayor comodidad y privacidad.

  1. No memorices, mejor interpreta

Existen ocasiones donde la memorización resulta indispensable, como ocurre con las fórmulas matemáticas. Sin embargo, para el resto de los conocimientos académicos tiene mayor valor la interpretación que la memorización. Al interpretar un tema podrás entender todas sus aristas e incluso relacionarlo con otros temas, logrando un aprendizaje real y claro.

  1. Realiza todas las preguntas que necesites

Cuando no entiendes algún tema o tienes duda, investiga, realiza preguntas, consulta con tus maestros o toma un curso con alguien que posea la experiencia suficiente para despejar las dudas. Gracias a internet tienes una diversidad de foros relacionados a temas académicos donde se pueden realizar preguntas y encontrar respuestas a miles de asuntos.

  1. Estudia por periodos de tiempo corto

Saturar al cerebro no es una buena idea. En su lugar, el método Kaizen nos indica que deberíamos estudiar por periodos cortos de tiempo, a concentración máxima, descansar y luego repetir el ciclo. Según esta técnica, resulta más eficaz estudiar durante 10 sesiones de estudio distribuidas a lo largo de 10 días, que pasar 10 horas continuas estudiando durante un mismo día.

  1. Estudia en el mismo lugar y a la misma hora

Otra forma de mejorar tus hábitos de estudio, es cumplir con tus tareas académicas en el mismo lugar y a la misma hora. Esto es especialmente adecuado cuando ya hemos conseguido ubicar un lugar donde nos sentimos cómodos y logramos completar las tareas diarias sin distracciones externas.

  1. Motívate y apasiónate por tus estudios

Tus estudios actuales son una parte importante de tu futuro profesional, por lo que te conviene mantenerte motivado y apasionado. Necesitas tener la curiosidad de un niño para disfrutar cada nuevo descubrimiento, incluso cuando el área de estudio se torne difícil. Es preciso eliminar el estigma de que los estudios son aburridos o solo un compromiso y así disfrutar el proceso.

Para finalizar, también es importante que detectes todos los malos hábitos de estudio como aplazar las tareas o no saber gestionar el tiempo. Si los malos hábitos se vuelven un problema que impide tu eficiencia, te conviene pedir ayuda u orientación a alguien que pueda ayudarte a organizar tu rutina con éxito. De este modo lograrás incrementar tu eficiencia en los estudios.

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