Herramientas para estudiar mejor si te distraes con TODO
Empiezas con buena intención: te sientas a estudiar, abres el portátil, sacas los apuntes… y de repente estás mirando el móvil, pensando en lo que vas a cenar o recordando que no has regado las plantas… Y lo peor de todo es que ¡apenas han pasado unos minutos!
¿Te suena?
Bueno, no es que no valgas para estudiar ni que te falte fuerza de voluntad. Distraerse es mucho más común de lo que parece, sobre todo cuando tienes mil cosas en la cabeza.
A veces, basta con apoyarte en herramientas sencillas que te ayuden a reducir distracciones y a organizarte mejor.
Primero: no eres desorganizado, estás saturado
Antes de hablar de herramientas, conviene decir algo importante: la mayoría de las distracciones no vienen del móvil, sino de la cabeza. Son esos temas pendientes, trabajos que se acumulan, exámenes que se acercan, cansancio… Todo eso hace que sentarte a estudiar sea supercuesta arriba.
Por eso, las herramientas no sirven para“obligarte”a estudiar, sino para quitar ruido mental, ordenar eso que tienes que hacer y ayudarte a empezar, que, sin ninguna duda, es siempre lo más difícil.

Herramientas para organizarte sin agobiarte
Cuando no sabes por dónde empezar, cualquier cosa te distrae. Y es entonces cuando tener claro qué toca estudiar y cuánto tiempo vas a dedicarle ya es un gran paso.
Gestores de tareas sencillos
No necesitas una agenda perfecta ni planificar cada minuto. Basta con una lista clara con 3 o 4 tareas realistas para el día, eso es suficiente. Estas herramientas te ayudan a ver todo eso que tienes pendiente para luego priorizar y quitar de tu cabeza eso que ya está anotado.
Lo ideal es que sean visuales y fáciles de usar. Si te llevan más tiempo organizarte que estudiar, no te servirán, así que olvídate.
Calendarios digitales
Ver los exámenes, entregas y fechas importantes en un calendario ayuda muchísimo a no vivir en modo urgencia constante, que es lo que más agobia. Además, te permite repartir el estudio en varios días en lugar de dejarlo todo para el último momento, que aumenta estrés y distracciones en partes iguales.
Herramientas para concentrarte durante el estudio
Una vez te sientas a estudiar, empieza el verdadero reto: mantener la atención.
Temporizadores de estudio
Estudiar “hasta que me canse” acaba en mirar el móvil cada cinco minutos. En cambio, estudiar por bloques cortos funciona mucho mejor.
Apoyarte en temporizadores te ayuda a estudiar durante un tiempo concreto (por ejemplo, 25 o 30 minutos), para entre medias hacer pausas sin sentir culpa. Es un método muy eficaz para mantener el foco sabiendo que el descanso está cerca.
Saber que no tienes que concentrarte durante horas hace que el cerebro se relaje y se distraiga menos.

Apps que bloquean distracciones
Si sabes que Instagram, TikTok o WhatsApp son tu punto débil, lo más inteligente no es confiar en tu fuerza de voluntad, sino poner barreras con herramientas que bloquean ciertas apps o páginas web durante el tiempo que decides estudiar.
No es castigo, es autocuidado.
Muchas permiten elegir qué y qué no bloquear, ponerse unos horarios concretos y en ellos decidir las pausas en las que se desbloquean. Así no tienes que estar decidiendo todo el rato si mirar el móvil o no.
Herramientas para tomar apuntes sin perderte
Tomar apuntes también llega a ser una fuente de distracción, sobre todo cuando tienes mil pdfs, powerpoints, fotos de apuntes y archivos sueltos.
Aplicaciones de notas digitales
Centralizar tus apuntes en un solo sitio ayuda mucho más de lo que parece.
Con ellas puedes organizar por asignaturas, buscar palabras clave que te faciliten encontrar cualquier cosa concreta y además añadir imágenes, esquemas o audios, que te ayudan todavía más. Por no hablar del tiempo que ganas al no tener que localizar a cada minuto dónde apuntaste algo (una distracción muy común).
Documentos compartidos
Genial si estudias en grupo o compartes apuntes con compañeros, en estos casos, usar documentos colaborativos ahorra tiempo y malentendidos, porque do está en el mismo sitio y actualizado.
Herramientas para estudiar mejor cuando vives rodeado de gente
Vivir en un piso compartido o en una residencia tiene muchísimas cosas buenas, pero también implica situaciones con ruido, movimiento y planes improvisados. Concentrarte no siempre es fácil.

Auriculares y sonidos de fondo
No todo el mundo estudia bien en silencio absoluto.
A veces, un ruido constante ayuda a aislarte del entorno. Para eso también tienes herramientas que te lo hacen más sencillo con sonidos ambientales o música instrumental, por ejemplo. Se trata de crear una “burbuja” de estudio incluso cuando hay movimiento alrededor.
Planificadores de horarios compartidos
Si compartes habitación o zonas de estudio, organizarte con otros también es clave. Necesitas herramientas para coordinar horarios que evitan interrupciones innecesarias y mejorar la convivencia.
Herramientas para cuando la motivación está bajo mínimos
Por último, no queremos olvidar esos días en los que, aunque tengas tiempo y herramientas, no tienes ganas de nada. Y eso también es normal. Así que vamos a ver cómo sobrellevarlos.
Seguimiento de hábitos o progreso
Tener a mano visualmente que has estudiado un poco cada día motiva más de lo que parece. No para competir contigo mismo, sino para reconocer el esfuerzo.
Estas herramientas ayudan a que valores el progreso, que aunque sea pequeño es fundamental, a mantener cierta constancia (sin presión) y, bueno, a sentirte menos perdido.
Recordatorios amables
No todo recordatorio tiene que sonar a obligación. Algunos te ayudan simplemente a no olvidarte de que tenías algo pendiente, sin agobiarte.
Cómo elegir las herramientas adecuadas (sin pasarte)
Un error muy común es querer usarlo todo a la vez. Piensa en esto: cuantas más herramientas, más distracciones.

Algunos consejos que es interesante que no olvides cuando te pones a intentar aprender todo lo que ves en internet:
- Empieza con una o dos herramientas como máximo.
- Prioriza las que te faciliten empezar.
- Si estresa más que ayuda, fuera.
No existe la herramienta perfecta, existe la que encaja contigo y con tu forma de estudiar.
Concentrarte más no significa estudiar sin distraerte nunca, lo que significa es ser capaz de retomar el estudio cuando te despistas y tener apoyos que te lo pongan más fácil. Las herramientas están para ayudarte, no para exigirte más. Y si un día no sale perfecto, no pasa nada. Mañana puedes volver a intentarlo.
