Dedicarse a la docencia: la enseñanza como satisfacción personal
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Dedicarse a la docencia

Hablar de docencia es hacer referencia obligada a dos condiciones imprescindibles que debe tener todo educador, de manera que su trabajo resulte no solo gratificante, sino además satisfactorio para seguir haciéndolo año tras año: la vocación y la motivación personal, pues se trata de trabajos-academicos-como-se-redacta-residencia-monteprincipeuna profesión que cada día presenta nuevos retos.

Muchos de los que ahora son estudiantes y que disfrutan de nuestra residencia universitaria en Madrid, se están formando para dedicarse a la docencia, lo cual exige mucha concentración, entrega incondicional y saber que además de los desafíos que están dentro del aula, están los obstáculos, condiciones y limitaciones que presenta el sistema educativo.

Cualquiera sea el nivel en el que se instruya siempre es preciso tener en cuenta que formamos parte de un sistema complejo, y que como profesor o maestro, estamos siendo modelos a seguir por un grupo de personas ávidas de nuevos conocimientos, de herramientas, de valores. Pues cada profesional que va a dedicarse a la docencia está siendo conscientemente un forjador del porvenir, y, lógicamente, tiene en sus manos la responsabilidad de formar a los ciudadanos que, en el futuro, tendrán a su vez el compromiso de tomar decisiones en procura de una mejor sociedad.

Los desafíos que enfrentan los docentes trascienden los salones

Esta no es una tarea sencilla, requiere de un esfuerzo diario, indetenible y prácticamente incansable, pues además de enfrentarse al devenir diario dentro de la institución, están esas horas no contabilizadas dedicadas a preparar clases, diseñar pruebas, corregir exámenes, exposiciones, atender casos particulares, etc., que no necesariamente se realizan puertas adentro del recinto académico.

Cuando hablamos de los retos que enfrentan quienes buscan dedicarse a la docencia, estamos haciendo referencia a una larga lista de condiciones que han surgido en los últimos años y que han hecho del cumplimiento de esta profesión una verdadera hazaña.

En primer lugar está la diferencia que existe entre la educación pública y la educación privada, lo cual no es nuevo, pero que en la actualidad debe ser asumida con herramientas novedosas y con mayor conocimiento de las circunstancias.

Estas diferencias están relacionadas con la proveniencia de los educandos, las cuales son un condicionante a la hora de enseñar y de cumplir con el rol de modelo que representan los docentes.

Para nadie es un secreto la vulnerabilidad de los estudiantes de escuelas y liceos públicos debido a su situación personal y familiar y que, muchas veces, no puede ser abordada o asumida por la institución.

Para el docente, esta vulnerabilidad representa la oportunidad de enseñar en la superación de obstáculos, de instruir sobre cómo abordar problemas, de ofrecer herramientas con las cuales los jóvenes se sientan capaces de afrontar dificultades, y, en general, de formarlos para superarse como individuos y comprometerse socialmente.

Quienes estén dispuestos a dedicarse a la docencia saben que forman parte inseparable del triángulo en el que se fundamente la formación del alumno: institución, familia y sociedad, y que si bien, en algún momento falla en su responsabilidad alguno de éstos, su papel como docente deberá ser más sólido, para garantizar que el estudiante encuentre en la educación formal esa respuesta que está demandando.

Es bien sabido que dentro y fuera del aula, los educadores enfrentan condiciones adversas en las que se mueven sus estudiantes, como son una sociedad rodeada de tecnología y con ésta la incapacidad de acceder a ella o de manejarla consciente y responsablemente; una sociedad atiborrada de información, lo que supone una urgencia en el dominio de herramientas para clasificar y jerarquizar aquella que es útil; medios de comunicación que compiten con las instituciones en la formación de valores y principios, y un sistema educativo que, en muchas ocasiones, ha quedado obsoleto frente a la avalancha de dispositivos y aparatos que están a la mano de los estudiantes.

 

Todas estas condiciones conforman, sin duda un panorama poco alentador para quienes quieran dedicarse a la docencia.

Pero, como no todo es negativo, y los educadores con vocación y motivación siempre tendrán una y miles de razones para dedicarse a la docencia, aprovecharemos este espacio para resaltarlas.

Razones para dedicarse a la docencia

  • Dedicarse a la docencia implica formar parte del cambio que requiere la sociedad a través de las herramientas que se dan a los estudiantes para su superación personal y su crecimiento profesional.
  • Los educadores tienen en sus manos la capacidad de impulsar la imaginación y la creatividad para la realización de tareas y la solución de problemas, sean pequeños o grandes.
  • Mediante las cualidades que todos los que decidan dedicarse a la docencia deben tener se logra, además de transmitir conocimientos, la formación de valores y principios, condiciones fundamentales para el desarrollo de ciudadanos integrales y con sensibilidad social.
  • La autonomía en el aula, es otra ventaja que tiene un profesional de la docencia, pues, aun cuando existan los programas oficiales, el docente tiene la libertad de escoger y usar los materiales y equipos que conforman su pedagogía para hacer más eficiente su instrucción, y sacar lo mejor de cada uno de sus estudiantes.
  • Una persona con vocación para educar tiene la ventaja de notar el cambio que logra en cada estudiante, de su crecimiento intelectual y de la transformación que alcanza en la resolución de problemas.
  • En cualquier nivel donde imparta enseñanza, el profesor consigue en la relación directa con los estudiantes la mejor manera de establecer redes de contacto que van más allá del período en el que comparten la experiencia del aprendizaje.
  • El alcance de las clases, lecciones, sesiones de discusión y todas las actividades diseñadas por el docente para impartir a sus estudiantes, es el fruto que cosecha con el tiempo, y que sin duda cada educador verá en el transcurso de su propia carrera.
  • Muchos profesionales tienen presente a esa maestra, a ese profesor que estuvo involucrado en su formación y que motivó la escogencia de una profesión, gracias al ejemplo y a la entrega que tuvo en sus horas de instrucción.

Así que, como docente tienes en tus manos la posibilidad de usar métodos de enseñanza de vanguardia para lograr cambios significativos en el aprendizaje del alumno y ayudarlo a alcanzar sus metas con su propio esfuerzo, sembrando la semilla de la curiosidad, de la investigación, de la ampliación de información y de la satisfacción de sus necesidades de conocimientos.

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